Salsa y Timbal

MILTON CARDONA "MILTON JOHN CARDONA CUEVAS", UN HISTORICO EN LA SALSA

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"Yo era músico, tocaba violín, tocaba bajo y sabía más que el resto. Me ponía a tocar disparates. Tocando con los que servían, me ponía en la timba" con una clave sencilla", expresa sobre la edad de 13 años, en 1957, cuando le ocurrió una anécdota con Mongo Santamaría, a quien acompañaría años más tarde.

 

Fecha de nacimiento: el 21 de noviembre de 1944.

INTRODUCCION.

Si el talento encabeza la lista de atributos que debe tener un instrumentista o un cantante para pasar a las páginas de la historia musical afrocaribeña urbana, los próximos dos que lo siguen son la disciplina y la maña.

Sí, la maña, la astucia para saber complacer al público sin dejar de mantener contentos a los dirigentes de las orquestas, para enseñarse a sí mismo la forma más sabrosa de tocar el instrumento, para olfatear el guiso seguro y encaminarse en esa dirección, para detectar los visos del fracaso y apartarse de ellos, para tocar en varias agrupaciones a la vez sin tener que "casarse" con sus dueños, para cantar y tocar al mismo tiempo y, en un caso muy particular, para hacer sonar una timba como si fueran dos o tres.

Indudablemente, ésta es la descripción del puertorriqueño Milton Cardona, percusionista y vocalista que aderezó con su emprendedora habilidad musical los mejores años del boogaloo en la orquesta de Johnny Colón, por ejemplo, y la época dorada de la salsa en las de Willie Colón, Héctor Lavoe y Rubén Blades, entre otras.

Afanado timbalero y conguero, vivió enamorado de la musicalidad que nos legó en todas sus formas el tambor africano, identificado a través de su carrera con esa cultura latente en nuestras raíces. Luego, probó la dulzura de su canto según el destino musical lo llevó por ese rumbo, siempre con el trabajo como norte, ocupado en diferentes bandas a las que mantenía contentas por su gran sentido de responsabilidad, logrando sin conflictos la intermitencia entre la música latina y la anglosajona.

Autodidacta de la cadencia

Milton John Cardona Cuevas, "Tito" como lo llamaban en su casa, nació en el barrio San Sebastián de Mayagüez, Puerto Rico, el 21 de noviembre de 1944.

En su patria permaneció durante los primeros cinco años de su vida, tras los cuales partió al Bronx, en Nueva York, junto al resto de su familia, que ya vivía allí.

El instrumentista cuenta que, en esos primeros años, no le interesaba mucho la música latina mientras estudiaba el violín y el bajo en la escuela. Sus metas musicales, no osbtante, apuntaban a la percusión, el enlace que lo llevaría a la afrocaribeñidad.

"Yo quería tocar batería, pero no había espacio en la banda de la escuela", cuenta Milton Cardona, quien confiesa haber estado enfrascado en el rock & roll, empeñado en formar una banda de cuatro músicos y un cantante.

En tanto, llegó a ser cantante en una pequeña agrupación de música dwoop a sus 10 años, con la que grabó su primer disco en 1956, titulado "The Personalities". A la música que tocaban "le decían rock o rockus", pues era un rock más afronegrista.

En esa época, describe, "los grupos eran, prácticamente, o latinos o negroamericanos. Era rock, no tenían definición de R & B y demás, hasta que entré con Paul Simon".

Esas primeras influencias de musicalidad negroide se intercalaron con la vida de un niño puertorriqueño en el vecindario neoyorquino, otro escenario lleno de musicalidad. Entonces, se hizo inevitable que le hiciera más caso a los discos de música latina que escuchaba a diario su hermana y que se enamorara de aquel beat que empezó a imitar en las capotas de los carros.

"Aprendí el timbal de oído. Empecé con un grupito que cada semana cambiaba de director y se disolvía, porque se enfogonaban unos con otros. Tenía como once o doce años cuando empecé a tocar el timbal", narra sobre su segunda experiencia en agrupaciones.

Relata que, debajo de su casa, tocaba timbas un grupo que fue escuchando todas las noches. Lo que aprendía de ahí lo practicaba con los chicos que se reunían a "vacilar" al frente de su casa, hasta que, poco a poco, fueron aprendiendo la técnica.

"Yo era músico, tocaba violín, tocaba bajo y sabía más que el resto. Me ponía a tocar disparates. Tocando con los que servían, me ponía en la timba" con una clave sencilla, expresa sobre la edad de 13 años, en 1957, cuando le ocurrió una anécdota con Mongo Santamaría, a quien acompañaría años más tarde.

Durante uno de los shows que mantenía el famoso percusionista cubano en la radio, éste llegó a decir que los músicos de la época sabían poco sobre sus instrumentos.

Milton Cardona, cuyo nombre para ese tiempo era bastante conocido, llamó al programa y le cuestionó su señalamiento, argumentando que, como su caso lo muestra, muchos de los nuevos instrumentistas tuvieron que enseñarse a ellos mismos el arte.

"Se estaba enseñando la técnica, pero cuando yo me criaba, ni yo, ni Frankie Malavé, tomamos clases. Yo aprendí porque yo aprendía la timba mirándote a ti, en los conciertos y fuera donde fuera", cuenta el instrumentista sobre lo que le dijo a Mongo Santamaría.

 

De banda en ganga

En el "grupito que se rompía todas las semanas", Milton Cardona, que es fiel admirador de Tata Güines, permaneció hasta que cumplió sus 17 años de edad, según estima.

 

En una época en que las congas costaban $70 y se afinaban en candela, el joven instrumentista aprendió el tumbao poco a poco estudiando solo en su casa. Fue definiendo el sonido con el instrumento que le agenció su madre, que era más difícil porque tenía un golpe de más.

Hasta que, finalmente, se unió al trompetista Julio Enrique Valenciano, que era su vecino. Ese amigo, no obstante, lo inmiscuyó en un mundo del cual no se podría salir por mucho tiempo aunque lo intentaría: las gangas neoyorquinas.

"Eran muchas gangas y los músicos estaban en algunas. Si uno estaba en una, no podía luego tocar en otra porque era como una traición", describe Milton.

Aun así, procuró mantenerse en paz, evitando los conflictos como luego lo haría, en los años setenta, cuando perteneció a las orquestas de Willie Colón y Héctor Lavoe, quienes a cada rato peleaban.

En ese momento de su vida, crucial para Milton, también tuvo que decidir qué rumbo del arte tomar: el dibujo o la pintura, pues resulta que el muchacho tenía un talento especial para las artes plásticas.

Así, cuando ocurrió la última ruptura del grupito a causa de una pelea "por una tontería", ingresó a trabajar a un estudio donde hacían comerciales y conoció las verdaderas tarimas de metal, en contraste con las cajas de cartón y madera a las que estaba acostumbrado.

Entre sus labores como mensajero, relata, encontraba ratitos para observar las orquestas que se iban presentando para grabar.

Más de una a la vez

De inmediato, se precipitó en la carrera de Milton Cardona un aluvión de trabajo musical que inició con sus participaciones con la orquesta del puertorriqueño Johnny Colón.

Con la agrupación probó nuevamente el dulzor de la embrigante raíz afrocaribeña a los 19 años, en 1963, justo cuando el movimiento del boogaloo afloraba en sus albores.

"Me vieron tocando una rumba. Necesitaban un conguero y me preguntaron si quería estar en la orquesta. Johnny siempre estaba en Harlem y yo nunca estaba allí. Allí empecé con él. Ya había salido de la escuela, tenía como 19 años", precisa Milton Cardona.

 

En 1965, realizó su primera grabación con Johnny Colón, la segunda, en 1967, ambas con el sello Cotique, "que no hacía música latina; lo que hacía era música afro (negrista)".

Sin renunciar a las filas de Johnny Colón, Milton Cardona comenzó a hacer guisos con otra orquesta: La Flamboyán. Se trata del modo de servirle a la música que practicaría por el resto de su vida y que no impidió que entregara cuerpo y alma a sus presentaciones y grabaciones fuera para quien fuera.

Pero antes, también colaboró con la banda TNT, que, como la mayoría de los grupos latinos de la época, según Milton, cantaban en inglés, excepto orquestas como las de Tito Puente y Eddie Palmieri.

"Después que estaba con La Flamboyán, conocí a George Goldner, productor del sello Cotique. Él le dio mucho reconocimiento a muchos grupos y al boogaloo, que (para él) era música latina con el canto negro", detalla sobre las concepciones de la industria acerca de la música de la época.

En La Flamboyán, además de ocuparse de la percusión, lo que implicó el cumplimiento de su sueño de adolescencia, fungió como director de orquesta "para ayudarles a ellos".

 

Sólo se casa con la música

 

La lista de agrupaciones por las que se paseó Milton Cardona fue creciendo. Luego de La Flamboyán llegó la oportunidad de estar en la banda de Willie Colón y Héctor Lavoe, con quienes comenzó a hacer coros para luego destacarse como cantante.

 

En la década de 1970, participó de la orquesta de Pete "El Conde" Rodríguez y, luego, en la de Héctor Casanova, Ismael Miranda, Rubén Blades y el Conjunto Clásico, entre otras.

 

Con todas ellas hizo participaciones en vivo, en ocasiones en más de una gira a la vez por Estados Unidos o Latinoamérica. Su vida musical, sin embargo, se asentó más definitivamente en el estudio de grabación, pues con todas esas orquestas hubo "momentos en los que eran más las cosas que grabábamos que los shows que hacíamos en vivo".

Sobre la posibilidad de que hubiera celo por parte de los directores de las orquestas al ver que Milton Cardona participaba en más de una a la vez, el sonero insiste en que "no había conflicto, porque yo me las arreglaba para cumplirles bien a todas y yo estaba trabajando".

Ésa es la carta de presentación de un valuarte para la historia de la música afrocaribeña, ejemplo a seguir por la nueva generación de músicos que le sucedería en los años 80, cuando las garras de la industria atacaron el talón de aquiles del sabor afroantillano de la música, su capacidad para explotarlo como objeto de consumo masivo.

La música es su único norte

De las etapas musicales de la trayectoria del talentoso cantante y percusionista puertorriqueño Milton Cardona, una de las más recordadas es su estadía en la orquesta de Willie Colón y luego en la de Héctor Lavoe, en los años setenta y ochenta respectivamente.

Fue junto a esos grandes del pentagrama salsero del siglo XXI que Milton Cardona se estrenó como cantante, luego de comenzar haciendo sutiles coros, los que lo hicieron descubrir un timbre agraciado a la hora de expresar la tristeza afronegra mediante ritmos como el soul y el boogaloo y su enérgica cadencia mediante la salsa y el jala jala, que entonó luego con otro grande boricua: Eddie Palmieri.

Su ingreso a la agrupación de Willie Colón ocurrió en las postrimerías de los años sesenta y principios de 1970 para permanecer junto a él y su séquito, de manera definitiva hasta 1974, aunque hacía colaboraciones con otras bandas.

Luego de esa fecha, cuando se disolvió la orquesta, continuó trabajando con Héctor Lavoe, de quien se separaría dos años más tarde para regresar esporádicamente entre 1983 y 1984.

"Empecé con Willie Colón en el 1968 o 1969. Antes estuve con Johnny Colón, con TNT", inmerso en el boogaloo. "Estaba cambiando poco a poco a la salsa porque el boogaloo ya estaba cayendo", enfatiza Milton Cardona.

Se arrima al éxito

Milton Cardona describe su experiencia junto al laureado dúo como "tremendo vacilón", principalmente porque "con ese grupo emepecé a viajar más, a conocer la música latina de verdad", más allá de las influencias puramente afronegristas a las que estaba acostumbrado.

 

En esos primeros años con Willie y Héctor, además, pudo conocer a otras luminarias del universo latino afrocaribeño, como Eddie Palmieri.También llegó a irse de gira con la orquesta La Ideal, siempre y cuando las fechas no coincidieran.

Y es que, aunque "no tenía compromiso contractual con Willie Colón", el intérprete y director no lo quería fuera de su agrupación bajo ningún concepto.

De hecho, su talento era tan apreciado que cuando no estaba con Willie Colón, la conga no la tocaba nadie. "Eso a mí mismo me sorprendió", revela Milton Cardona tras acotar que, de los músicos de esa orquesta, el único que no dejó de trabajar ni un día fue él.

Mientras, los guisos con Eddie Palmieri los hizo como por seis meses. "No podía durar más de seis meses con sus loqueras", anota en tono jocoso.

Y le huye a las peleas

Fueron muchos los momentos gratos que pasó Milton Cardona junto a quienes le dieron la oportunidad de destacar su talento vocal e instrumental por el mundo.

Del mismo modo, no puede evitar soltar una risa, de ésas que evocan momentos que en fueron dolorosos y que dejan de serlo desde la distancia del recuerdo, cuando describe la dinámica que se daba fuera de los escenarios y los estudios de grabación entre los músicos de la orquesta de Willie Colón.

"Los titulares de las noticias decían que, para tocar con la orquesta de Willie Colón, (los músicos) no tenían que saber tocar tanto, pero sí tenían que saber pelear porque con él, en casi todos los guisos que hacían, había pelea", rememora el percusionista.

Relata que era una escena común ver a Willie Colón enredado a los puños con algún individuo antes o después de una presentación musical en vivo.

Al abordar las razones para iniciar las peleas, analiza que "éramos jóvenes y cualquier bobería", como miradas amenazantes o de reojo, podían provocarlas.

El problema era, acota, que Willie Colón, en sus peleas, se llevaba consigo a sus músicos y esa situación, como es de esperarse, les traía problemas con sus familias y con el público, pues se ganaban la etiqueta de "guapos".

Cuando observó esa dinámica, Milton Cardona fue aumentando sus participaciones con otras agrupaciones de música afrocaribeña y folclórica y distanciándose, sutilmente, de la de Willie Colón.

 

Sufre la ruptura

De todos modos, fue inevitable que lamentara los años de 1973 y 1974, cuando ocurrió la ruptura de Willie Colón y Héctor Lavoe.

"El grupo Willie lo rompió por una bobería, no recuerdo bien. Luego, él decía que le dio el grupo a Héctor y no fue así, porque cuando él (Héctor) empezó el (nuevo) grupo, él fue reclutando a la gente. No fue cierto que Willie le dijo a Héctor: 'Quédate con mi orquesta'. Él se me acercó y yo le dije que no sabía porque ya yo tenía otras cosas que iba a hacer", explica Milton Cardona.

Finalmente, aceptó la oferta de Héctor Lavoe y permaneció con él hasta 1981 para iniciar una travesía por diferentes orquestas.

Fue "El Cantante de Cantantes" ponceño quien lo puso en los coros y, consecuentemente, sacó el jugo a la habilidad vocal de Milton Cardona. También, empezó a tocar el timbal.

"Para tocar dos timbas tienes que aprender a tocar una. Yo soy zurdo. Estaba tocando sentado y cantando. Yo era bravo, me llevaba una timba con el vacilón y haciéndola sonar como dos o tres (timbas), y eso le gustaba a Héctor. Decía: '¿Tú tienes una?, pues yo oí dos'", cuenta.

Fructífero "freelancer"

A partir de 1981, Milton Cardona pasó a trabajar como "freelancer" en grabaciones con Mon Rivera y Celia Cruz, entre otros importantes directores de orquesta e intérpretes de la época, hasta 1983.

Luego de volver "un ratito con Héctor porque se había enderezado" en 1983, Milton decidió unirse una vez más a Eddie Palmieri y otros grupos.

Su ruta se diversificó al punto de que, dos años más tarde, estaría grabando más de 27 grabaciones por año con grupos norteamericanos de jazz. En ese contexto tocó la timba.

Después, ya entrados los últimos años ochenta y los noventa, hizo varios trabajos vocales con Tito Puente, la salsera boricua La India y el grupo Batá, entre otros.

"Guisos latinos son pocos los que yo he hecho, porque casi siempre son de jazz, con la timba siempre, pero de jazz", comenta con nostalgia.

Actualmente, el destacado percusionista se dedica al jazz, ya más retirado del ajetreo de la industria musical, luego de varias giras por Estados Unidos, Europa y hasta Japón.

 

 

Momentos inolvidables

El boricua Milton Cardona vivió enfrascado en tocar los timbales, las congas, en fin, siempre estuvo enamorado de la percusión. Sin embargo, su rumbo musical inició con el aprendizaje del violín y el bajo, lo que lo llevó a agenciarse sus propias lecciones de timba para sí mismo.

El resultado de ese autodidactismo fue la amaestrización de una técnica con la cual podía simular la duplicidad del instrumento cuando sólo poseía una pieza. Esa habilidad fue trasladada al ámbito vocal, por lo que se le recuerda como famoso entonador de números de salsa, boogaloo y música gospell negra, en orquestas de renombre como las de Johnny Colón, Eddie Palmieri y Willie Colón.

 

• 1944 Milton John Cardona Cuevas nace en el barrio San Sebastián de Mayagüez, el 21 de noviembre.

• 1949 Parte con su familia al barrio El Bronx, en la ciudad de Nueva York. Estudia violín y bajo en la escuela, sin poder ingresar en la banda escolar como percusionista.

• 1954 Le encanta el rock & roll matizado por el sonido afronegrista y afrocubano. Ingresa a la banda The Personalities.

• 1957 - 1960 Hace de la capota de los carros su tambor y se agencia unos timbales, luego una conga. Comenzó a enseñarse a sí mismo la técnica instrumental de la percusión menor y principal. Forma un grupito que se desbandaba todas las semanas y toca en varios locales circundantes a su residencia.

• 1963 - 1964 Ingresa a un trabajo en una agencia publicitaria y comienza a codearse de importantes músicos como Mongo Santamaría. Conoce a Johnny Colón, quien lo escucha tocar la conga y le ofrece unirse a su grupo.

• 1965 Graba por primera vez con Johny Colón; la segunda ocurre dos años más tarde. Ambas son con el sello Cotique. Conoce el boogaloo y se acopla a su rítmica.

• 1968 Colabora con la banda TNT, en la que canta en inglés sin mucho aspaviento.

• 1969 Incursiona en la orquesta La Flamboyán, en la que cumple su sueño de interpretar la percusión. Luego, forma parte de la orquesta de Willie Colón.

• 1969 - 1973 Se populariza su talento junto al dúo Willie Colón-Héctor Lavoe y su orquesta, al tiempo que realiza participaciones esporádicas con la orquesta de Eddie Palmieri, entre otras.

• 1973 Ocurre la ruptura de la filiación musical entre Héctor Lavoe y Willie Colón y Milton Cardona acepta la oferta del primero.

• 1981 Se desprende de la orquesta de Héctor Lavoe para iniciar una etapa como freelancer durante la cual no fijó compromiso contractual con ninguna orquesta.

• 1983 Regresa con Héctor Lavoe pero se aleja rápidamente de él.

• 1983 - 2006 Se consagra como jazzista y músico tropical, participa en numerosas grabaciones y realiza giras por Europa, Estados Unidos y Japón, entre otros destinos.

 

 

  Este articulo fue publicado por primera vez en el diario Primera Hora

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